
Efectivamente, todos pensamos igual: qué alegría que el blog haya retornado... y qué pena que nuestros dos gurús, Ortega y Pacheco, no sean quienes rijan nuestros designios en este país, quedando en manos del inefable Zeta y de su escudero Pepiño nuestro futuro a corto plazo.
Éstos si que saben de soluciones, y no la Leire Pajín, la mujer de las mil pagas.
Bienvenido de nuevo. Esperemos que esta vez Ortega y Pacheco no se extravíen...
ResponderEliminarUn abrazo.